O8cfN6VtKiaZgeP8xRDb.jpeg

Aprueban diputados revocación de mandato y consulta popular

Por: Administración
2019-03-15 10:53:44
30

Al límite, con seis votos por arriba del requisito para reformas constitucionales, Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados aprobaron ayer el decreto de reforma a la Constitución por el cual se adicionan las figuras de revocación de mandato y la consulta popular.

En una jornada agónica para el partido en el poder, tres legisladores del PRI y tres independientes terminaron por darle el apoyo que permitió lograr la votación en favor de la enmienda y, a diferencia de los anteriores festejos de los cambios que interesan al Presidente, el de ayer palideció.

El procedimiento legislativo que se aplicó a la propuesta fue tortuoso. En las participaciones en favor y en contra del documento se aceptaron tres rondas, que ocuparon casi seis horas al trabajo en el pleno. Durante ese tiempo, panistas y priístas capitalizaron para dar golpes de efecto, reprochando el contenido del decreto porque de él subyace –insistieron– la tentación peligrosísima del Presidente por perpetuarse en el poder, mediante la relección.

Pasadas las 6 de la tarde, una vez que los números y las negociaciones para alcanzar la mayoría calificada se habían cocinado, la presidenta en turno de la mesa directiva, Dolores Padierna Luna, sometió a votación en lo general el texto.

En cinco minutos se decantó el proceso aprobatorio. En las filas de Morena había expectación: no nos están dando los números, expresaba nerviosa una diputada de ese partido mientras conversaba con reporteros en el balcón de prensa.

Antesala de la relección

De esta forma, 329 diputados de Morena, PT y PES, y tres del PRI y de los independientes dieron el aval. Los tres priístas por el estado de Coahuila: Rubén Moreira, Martha Garay y Fernando de las Fuentes (conocido como El Diablito) abonaron a la revocación de mandato. Moreira argumentó que en su voto manifestó lo que ya no puede suceder en nuestro partido: no podemos seguir alejándonos de las demandas de la población; tenemos que abrirnos a la democracia plena y respaldar todo lo que signifique participación.

Del lado de los diputados del PRI que votaron contra el decreto, Enrique Ochoa Reza, desde tribuna adujo: hoy Morena construye la antesala de la relección. El dictamen que discutimos no es un mecanismo democrático ni de participación ciudadana. No se equivoquen, esto no es revocación de mandato ni un ejercicio democrático. Si este instrumento de verdad busca fortalecer al ciudadano, entonces que no sea el presidente de la República en turno el que pueda convocarlo.

Pero el PRI también contribuyó al aval de la iniciativa con sus ausencias. Este jueves abandonaron San Lázaro o de plano ni se presentaron a trabajar siete legisladores de ese partido: Enrique Miranda, Dulce María Sauri, Isaías González, Benito Medina, María Luisa Noroña, Juan Ortiz y Marcela Velasco.

Además, Mauricio Toledo, Lilia Villafuerte, Carlos Torres, Estefanía Rosas, Héctor Serrano, Emanuel Reyes y Ricardo Gallardo, quienes se declararon independientes después de renunciar al PRD, cedieron su voto a la causa de Morena.

Los diputados del partido hegemónico que intervinieron durante la larga sesión reiteraron las bondades del decreto, porque fortalecerá la democracia participativa al acercar a la mayoría de los ciudadanos una opción decisoria en materia política. El panista Elías Lixha, expuso desde tribuna que algunos diputados de Morena nos han revelado su inconformidad.

Así, el documento define el procedimiento de revocación de mandato de Presidente de la República, gobernadores y jefe de Gobierno de Ciudad de México. También, que no serán temas de consulta popular la restricción de los derechos humanos reconocidos en los tratados de que México forma parte ni las garantías para su protección.

De esta manera, las consultas populares podrán ser convocadas por el Congreso de la Unión a petición del uno por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, y no 2 por ciento, como actualmente se establece, y baja de 40 a 34 por ciento el requisito de participación de la lista nominal.

Fuente: Enrique Méndez y Roberto Garduño / La Jornada