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Insomnio y suicidio están íntimamente relacionados

Por: Administración
2018-09-10 16:34:00
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El suicidio es un grave problema de salud pública. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incrementado 60 por ciento a nivel global en los últimos 45 años. Cerca de 800 mil personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo.

Esta problemática debe ser dada a conocer para impedir su crecimiento, de ahí la importancia del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora el 10 de septiembre.

Por edad, el suicidio es la segunda causa de muerte entre jóvenes de entre 15 y 24 años de edad en los países desarrollados; la cuarta entre adultos de entre 35 y 45 años, y entre la quinta en personas de entre 45 y 65 años.

El insomnio y los pensamientos suicidas parecen estar íntimamente relacionados, según un estudio publicado en 2013 por la revista Journal of Clinical Sleep Medicine.

El estudio concluyó que la evaluación específica y tratamiento de problemas de sueño concretos puede reducir el riesgo de que personas con síntomas depresivos decidan quitarse la vida.

Dicho estudio empleó pruebas psicométricas para evaluar objetivamente el estado mental de 50 pacientes con depresión, que recibían tratamiento hospitalizado, ambulatorio o en servicios de Urgencias.

Los participantes tenían entre 20 y 84 años de edad, el 72 por ciento eran mujeres y el 56 por ciento previamente había intentado suicidarse al menos una vez.

"El insomnio y las pesadillas, que a menudo se confunden y van mano a mano, son factores de riesgo para el suicidio”. según W. Vaughn McCall, director de la Facultad de Medicina del Departamento de Psiquiatría y Comportamiento de la Salud en la Universidad de Georgia Regents en Estados Unidos.

Los participantes tenían un grado moderado de síntomas del insomnio, en promedio, utilizando el Índice de Severidad del Insomnio (ISI). A pesar de que la desesperanza se relaciona con las ideas suicidas, no apareció significativamente vinculada al insomnio, las creencias disfuncionales o las pesadillas, pero las tres variables del sueño sí se correlacionaron con pensamientos suicidas.

Los investigadores detectaron que cuando el insomnio y los pensamientos suicidas eran considerados de forma aislada, el insomnio fue, como era de esperar, un predictor de pensamiento suicida.

"Resulta que el insomnio puede conducir a un tipo muy específico de la desesperación y la desesperanza por sí mismo, por lo que es un poderoso predictor de suicidio”, concluye McCall.

Las pesadillas, las creencias y las actitudes disfuncionales sobre el sueño pueden representar nuevas señales para la prevención del suicidio.

Además, existen señales de alarma a las que debemos prestar atención. En primer lugar, se acepta falsamente que la persona que quiere cometer un suicidio no lo anuncia; de hecho, se calcula que el 90% de las personas que se suicidan son reincidentes (provienen de intentos fallidos) o habían expresado anteriormente su intención.

También, el abuso de drogas, los cambios bruscos de humor o actitud, la autolesión o problemas familiares son señales de alarma que podrían indicar una intención de suicidio.

La depresión es otro gran factor de riesgo de suicidio. Cabe señalar que el 90% de las personas que se suicidan padecen algún tipo de trastorno mental, especialmente la depresión.

Otros trastornos que se dan con frecuencia en casos de suicidio son el trastorno bipolar, la esquizofrenia y el trastorno límite de la personalidad.

Fuente: Televisa