9QbNOD2fsuRu4XFKUDYd.png

La OMS pide subir los impuestos al alcohol y al azúcar para frenar las muertes previsibles

Por: Administración
2026-01-14 21:12:23
112

EURO NEWS. Los Gobiernos deben subir los impuestos a las bebidas azucaradas y al alcohol para reducir los crecientes índices de obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer y lesiones, según nuevos informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En dos informes publicados el martes, la OMS advirtió de que unos impuestos bajos que no se ajustan a la inflación permiten que estos productos sigan siendo asequibles, mientras los sistemas sanitarios luchan por afrontar enfermedades que podrían prevenirse.

Según la OMS, los impuestos sobre el alcohol y las bebidas azucaradas son una de las herramientas más eficaces de que disponen los Gobiernos para reducir el consumo, porque precios más altos pueden disminuirlo, retrasarlo o incluso evitar por completo el consumo de alcohol y azúcar.

"Los impuestos para la salud son una de las herramientas más potentes que tenemos para promover la salud y prevenir la enfermedad", dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

"Al aumentar los impuestos a productos como el tabaco, las bebidas azucaradas y el alcohol, los Gobiernos pueden reducir consumos perjudiciales y liberar fondos para servicios sanitarios esenciales".

Los informes llegan mientras la OMS insta a los países a subir y rediseñar los impuestos como parte de su nueva iniciativa, que pretende aumentar los precios reales del tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas de aquí a 2035.

Las conclusiones se basan en un análisis de precios y niveles impositivos de cerveza, destilados y bebidas azucaradas en más de 150 países en 2024, junto a una revisión de las políticas fiscales en alrededor de 180 países. La OMS también comparó los datos de 2024 con cifras de 2022 para seguir los cambios a lo largo del tiempo.

La cerveza y los destilados son cada vez más asequibles pese a los impuestos

El consumo de alcohol es uno de los principales riesgos mundiales para más de 200 afecciones de salud, como el cáncer, y numerosos problemas de conducta, incluidos la depresión, la ansiedad y los trastornos por consumo de alcohol. Más de 2,6 millones de personas mueren cada año por afecciones relacionadas con el alcohol, según la OMS.

Más de 160 países gravan las bebidas alcohólicas, ya sea en función del precio de la bebida o de su graduación alcohólica. En algunos países, el alcohol también está sujeto a impuestos generales sobre las ventas que encarecen todos los bienes.

Sin embargo, la OMS constató que la cerveza y los destilados se han abaratado o se han mantenido al mismo precio desde 2022, porque los tipos impositivos no se actualizan de forma periódica para seguir el ritmo de la inflación.

Menos de uno de cada cuatro países con impuestos al alcohol actualiza de forma habitual sus tipos, de modo que la inflación erosiona su impacto y abarata el alcohol con el tiempo.

En todo el mundo, la cerveza se grava a un tipo medio del 14% de su precio total, mientras que los destilados se gravan al 22,5%. Una cerveza típica de 330 mililitros (ml) cuesta 2,47 dólares (2,10€), y solo 0,52 dólares (0,44€) de ese importe son impuestos. Una botella de 750 ml de bebidas espirituosas cuesta de media 22,67 dólares (19,28€), de los cuales 6,44 dólares (5,48€) son impuestos.

Al menos 25 países en el mundo, en su mayoría europeos, no gravan el vino, pese a lo que la OMS describe como "riesgos claros para la salud", incluido un mayor riesgo de cáncer en mujeres que consumen más de 1,5 litros de vino por semana.

Solo 28 países destinan la recaudación de los impuestos al alcohol a prevención y tratamiento, como programas de control del alcohol, campañas de salud pública o financiación del sistema sanitario.

La OMS pide gravar las bebidas según su contenido de azúcar

Las bebidas azucaradas (SSB), como refrescos o zumos de fruta, aumentan el riesgo de obesidad, caries y varias enfermedades crónicas, como cáncer, diabetes y problemas cardíacos, según la oficina de la OMS para el Mediterráneo Oriental.

Estas bebidas son una de las principales fuentes de consumo de azúcar en muchos países y tienen escaso o nulo valor nutricional, añadió la organización. Aunque 116 países gravan algunas bebidas azucaradas, como refrescos y bebidas energéticas, la mayoría no aplica impuestos a otros productos con alto contenido de azúcar, incluidos los zumos, las bebidas lácteas endulzadas y los cafés y tés preparados.

El alcohol más asequible alimenta la violencia, las lesiones y la enfermedad

Según el análisis de la OMS, las bebidas azucaradas se gravan en función del precio total o del tamaño del envase. Menos de uno de cada cuatro países grava las bebidas según la cantidad de azúcar añadido, pese a las recomendaciones de la OMS de que los impuestos basados en el azúcar son más eficaces, porque animan a los consumidores a elegir opciones bajas en azúcar o sin azúcar.

Los impuestos añaden un 2% adicional al precio de una bebida azucarada. En el mundo, una botella típica de 330 ml de refresco cuesta 1,56 dólares (1,33€), y solo 0,15 dólares (0,13€) de ese importe son impuestos.

Casi la mitad de los países que gravan las bebidas azucaradas también gravan el agua embotellada, una práctica que la OMS desaconseja porque las alternativas saludables deben seguir siendo asequibles.

De los 116 países que aplican impuestos a las bebidas azucaradas, solo diez reservan esos ingresos para programas de salud."Mientras la industria obtiene beneficios, la población carga a menudo con las consecuencias para la salud y la sociedad con los costes económicos", añadió.


n6oPerUY3K4X2IyYNU0N.png

Administración

Síguenos en nuestras redes sociales!

FacebookTwitter, o Mándanos un Correo Electrónico