EJE CENTRAL. Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidieron no utilizar y solicitar la devolución de nueve camionetas nuevas adquiridas recientemente para su flotilla vehicular. El anuncio se hizo a través de la cuenta oficial de la Corte en redes sociales el pasado 25 de enero de 2026. Las unidades, modelos Jeep Cherokee, tenían un valor estimado de al menos 25 millones de pesos.
Ante este hecho, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció durante su conferencia matutina del lunes 26 de enero. La mandataria celebró la determinación de los ministros, señalando que “me parece bien” y comentó que representa una “visión distinta frente a la gente” por parte de la nueva integración del Alto Tribunal.
La decisión inicial de renovar la flotilla se basó en un argumento de seguridad. De acuerdo con un comunicado oficial de la Corte, la compra de los nueve vehículos nuevos se realizó después de recibir opiniones técnicas de autoridades federales. Dichos informes concluyeron que las unidades en uso ya no cumplían con los estándares adecuados de seguridad, lo que comprometía la operación y la protección de los ministros.
Sin embargo, tras la adquisición y ante la reacción pública, los integrantes del Pleno de la SCJN tomaron la decisión colectiva de no utilizar los automóviles. A través de un mensaje en la red social X (antes Twitter), la Corte informó que se solicitará iniciar el proceso correspondiente para su devolución. Como alternativa, planteó la posibilidad de poner los vehículos a disposición de otros “personas juzgadoras que enfrentan mayores riesgos”.
Al ser cuestionada sobre el tema en “La Mañanera”, la presidenta Sheinbaum expresó su aprobación. “Contestaron que habían ahorrado recursos al comprar en vez de renta, pero más allá de ello pues es una nueva Corte y pues tiene que haber una visión distinta frente a la gente”, fueron sus palabras.
La mandataria reconoció así la decisión autónoma del Poder Judicial. Además, mencionó que estaba al tanto de que el presidente de la Corte, Hugo Aguilar, daría una conferencia para explicar los pormenores de la situación: “Ahora entiendo que ellos van a dar un porque... pues a ver qué es lo que plantean”. Con sus comentarios, Sheinbaum separó la acción del Ejecutivo de la decisión judicial, al tiempo que validó el gesto de austeridad y sensibilidad social.
El futuro de los vehículos, valorados en aproximadamente 25 millones de pesos, queda sujeto a los procedimientos administrativos que determine la propia SCJN. La institución ha delineado dos posibles caminos, según su comunicado oficial:
La Corte concluyó su anuncio reafirmando su “compromiso con el uso eficiente y responsable de los recursos del pueblo”.
En resumen, la SCJN revirtió una compra millonaria de vehículos tras considerar la percepción pública y optar por un gesto de austeridad. Aunque la renovación se justificó por motivos de seguridad técnica, el pleno de ministros prefirió desistir de su uso. La presidenta Sheinbaum avaló esta decisión, interpretándola como un signo de sensibilidad de la nueva Corte.
El episodio cierra con la promesa de mayores explicaciones por parte del presidente de la Corte y con la incógnita sobre el destino final de los recursos o los vehículos, que podrían terminar siendo reasignados para proteger a otros funcionarios judiciales en riesgo.