EL FINANCIERO. El Rey Carlos III reaccionó a la detención de su hermano Andrés Mountbatten-Windsor bajo la sospecha de mala conducta en cargo público y expresó este jueves 19 de febrero su “profunda preocupación”, pero recalcó que “la ley debe seguir su curso”.
En un comunicado, el jefe del Estado británico, de 77 años, subraya que lo que sigue ahora es un “proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la manera apropiada y por las autoridades competentes”.
“En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales. Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso”, puntualizó el rey.
Mientras este proceso continúa, el monarca admitió que no sería correcto de su parte hacer más comentarios sobre este asunto.
“Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes”, señaló el rey, que firmó la nota como Carlos R.
En virtud de una orden de la Policía del Valle del Támesis, fuerza a la que pertenece Windsor, el expríncipe, que hoy cumple 66 años, fue detenido en el condado de Norfolk (este de Inglaterra), donde vivía tras ser desalojado hace unas semanas de la mansión de Royal Lodge, a las afueras de Londres, por la que apenas pagaba renta.
Según la Policía, el detenido permanece retenido en una comisaría, sin precisar el lugar exacto.
El revuelo en torno a Andrés Mountbatten-Windsor, a quien su hermano le retiró todos los títulos nobiliarios y honores, se profundizó después de que unos correos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelasen que el expríncipe facilitó al pederasta convicto Jeffrey Epstein documentos sensibles del Gobierno británico.
Hace unos días, la Policía del Valle del Támesis había informado de que estaba evaluando esa información para decidir si procedía a una investigación criminal.
Luego se produjo un anuncio sin precedentes: la semana pasada, el Palacio de Buckingham dijo que estaba listo para cooperar en caso de existir una investigación policial sobre los vínculos entre Mountbatten-Windsor y Epstein.
Carlos III se vio obligado a actuar después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó millones de páginas de documentos sobre Espstein que revelaron el alcance de su relación con Mountbatten-Windsor y demostró que su correspondencia continuó mucho después de que, en 2008, el financiero se declarara culpable de solicitar los servicios de una menor para prostitución.
Epstein fue arrestado por cargos de tráfico sexual presentados por la fiscalía federal en Nueva York en 2019. Se abandonó la vida en la cárcel mientras esperaba el juicio.