INFOBAE. El incendio registrado en la refinería Olmeca Dos Bocas fue controlado y posteriormente sofocado sin que se reportaran personas lesionadas, informó Petróleos Mexicanos.
Aunque el siniestro se contuvo en un área específica, el hecho se suma a una serie de eventos recientes que han incrementado la preocupación sobre la seguridad y operación de este complejo estratégico.
De acuerdo con la información oficial, el incendio se originó en una bodega de almacenamiento de coque al interior de la refinería, lo que activó protocolos de emergencia y la movilización inmediata de brigadas internas.
Antes del posicionamiento oficial, habitantes de Paraíso reportaron en redes sociales una intensa columna de humo visible a varios kilómetros, lo que generó incertidumbre sobre la magnitud del incidente.
La emergencia ocurrió horas después de que se realizara un simulacro dentro del complejo, lo que inicialmente provocó confusión entre la población sobre si se trataba de un ejercicio o de un evento real.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el incendio se encontraba controlado y localizado exclusivamente en un área de almacenamiento de coque, lo que permitió evitar su propagación.
Posteriormente, Petróleos Mexicanos confirmó que el fuego fue completamente sofocado.
Comunicado de Pemex.
De manera preliminar, la empresa reiteró que no se registraron personas lesionadas.
Además, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, se trasladó a la refinería para supervisar personalmente las labores y evaluar los posibles daños derivados del siniestro.
Para atender la emergencia se desplegaron alrededor de 150 elementos especializados de Pemex, quienes trabajaron en coordinación con personal de la Marina, la Defensa y autoridades estatales.
Este despliegue permitió controlar el incendio en una zona delimitada, evitando afectaciones mayores dentro de la infraestructura del complejo energético.
El incendio ocurre en un contexto reciente marcado por la difusión de videos que alertaban sobre una supuesta fuga de gas en la refinería.
En respuesta, Petróleos Mexicanos aclaró que no existía ninguna contingencia.
La empresa explicó que la nube visible correspondía a la liberación de vapor de agua derivada de procesos operativos normales, particularmente en la planta coquizadora, y aseguró que no representaba riesgo para la población ni para el medio ambiente.
No obstante, la difusión de estas imágenes generó preocupación entre habitantes y trabajadores, lo que evidencia el nivel de sensibilidad social ante cualquier señal visible en la refinería.
El incendio más reciente se integra a una secuencia de eventos que han mantenido bajo escrutinio a la refinería:
Más allá de los eventos recientes, la refinería Olmeca ha estado marcada por diversos factores que incrementan la atención pública:
Este conjunto de antecedentes ha generado un entorno de vigilancia constante, donde cada incidente adquiere mayor relevancia.
Aunque el incendio más reciente fue controlado sin consecuencias humanas, su coincidencia con eventos previos refuerza la percepción de riesgo en torno a la refinería Olmeca Dos Bocas.
En este escenario, la exigencia de información clara, oportuna y transparente por parte de Petróleos Mexicanos se vuelve central para atender la preocupación de la población y garantizar la seguridad en una de las obras energéticas más relevantes del país.
La situación generó preocupación entre la población, especialmente por la cercanía de zonas habitadas con el complejo energético.
El área donde se registró el incendio —una bodega de almacenamiento de coque— es clave dentro del proceso de refinación, lo que incrementó la atención sobre el incidente.
Hasta ahora, no se ha detallado el nivel de afectación ni si el fuego impactó otras secciones de la refinería.
Personal especializado y brigadas contra incendios continúan trabajando en el lugar para controlar y sofocar las llamas.
Se espera que en las próximas horas Petróleos Mexicanos emita un informe más amplio con las causas del siniestro y un balance oficial de daños.
Este nuevo incidente ocurre en una de las obras estratégicas del sector energético en México, por lo que previsiblemente generará atención tanto a nivel local como nacional, en medio del seguimiento público a las condiciones de operación y seguridad de la refinería.