PUBLIMETRO. Los intensos rayos del Sol, que acompañan al calor, no solo encendieron las alertas por temperaturas de hasta 45° grados registradas en algunas zonas del país, sino también por los daños que los rayos ultravioleta están generando a los mexicanos, y es que a nivel nacional son 26 los casos de quemaduras por la radiación, según el más reciente informe de la Secretaría de Salud del Gobierno federal.
Aunque la cifra podría parecer menor frente a la magnitud de las intensas temperaturas, el peligro está en los daños que la radiación provoca en el cuerpo, dado que los rayos ultravioleta dañan el ADN y esta situación eleva el riesgo de padecer cáncer de piel, enfermedad que registra hasta 16 mil nuevos casos al año.
La situación preocupa más para la Zona Metropolitana del Valle de México, esto debido a que el área se encuentra a una altitud de 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, de ahí que la región —integrada por la Ciudad de México y el Estado de México— recibe un 20% más de radiación que el resto del país.
El doctor José Francisco Gallegos Hernández, médico del Hospital Oncológico Siglo XXI del IMSS, comentó que existen cuatro tipos de cáncer en la piel: carcinoma basocelular, carcinoma epidermoide, carcinoma de anexos y melanoma, este último siendo el más letal por el aumento de casos registrados en años recientes.
“En México, la frecuencia del cáncer de piel ha mostrado un incremento significativo y cada año se registran entre 11 mil y 16 mil nuevos casos; solo el melanoma es responsable del 80 por ciento de las muertes por cáncer de piel, ya que se reportan 2 mil casos anuales”, detalló.
Asimismo, el experto en oncología precisó que las entidades del país con más casos registrados son: Ciudad de México, Baja California Sur, Nuevo León y Colima; sin embargo, estados como Guerrero, Zacatecas y Nuevo León tienen una frecuencia de hasta 250%.
“La causa por la que el cáncer de piel ha aumentado puede deberse a una combinación en el estilo de vida; un mayor número de actividades al aire libre, la moda y la disminución de la capa de ozono son ahora los factores que influyen”, acotó.
Por otra parte, el médico sostuvo que, si bien el cuerpo necesita recibir rayos ultravioleta para producir vitamina D —para reforzar el sistema óseo y osteomuscular—, esta radiación debe recibirse en pequeñas cantidades para evitar daños a la salud que podrían provocar la muerte.
También, Gallegos Hernández advirtió que la radiación solar provoca daño ocular, tal como la fotoqueratitis y la fotoconjuntivitis —que es inflamación de la córnea—, que si bien son reversibles usando lentes de sol, son dolorosas y pueden requerir una intervención terapéutica.
Para reducir y evitar daños en la piel, tal como quemaduras o desarrollar cáncer de piel, el médico recomendó a la población usar protección solar; principalmente, buscar sombra de 10 a 15 minutos por cada hora de exposición solar y, en la medida de lo posible, vestir ropa con fotoprotector.
“Los factores de riesgo para padecer cáncer de piel son múltiples, tal como la historia de exposición solar crónica, antecedentes de quemaduras solares en la infancia, tipo de piel, fenotipo, pecas elevadas, inmunodepresión y lunares”, mencionó.