ELEFANTE BLANCO. La Fiscalía General de la República ubicó una ruta texana dentro de las investigaciones por huachicol fiscal que ingresó al país por el puerto de Tampico, a partir de cargamentos de combustible declarados como aditivos para aceites lubricantes.
La nueva línea de investigación identifica a Ikon Midstream LLC, empresa con sede en Houston, Texas, como posible origen de cargamentos vinculados con la red que operó mediante buques, empresas importadoras y documentación presuntamente falsa para introducir diésel a México sin pagar los impuestos correspondientes.
El caso se relaciona con el buque Challenge Procyon, embarcación que arribó al puerto de Tampico en marzo de 2025 y que fue asegurada posteriormente dentro de una investigación federal por tráfico ilegal de combustible.
De acuerdo con investigaciones previas, la embarcación llegó a la Terminal de Usos Múltiples F-7 del puerto de Tampico y declaró transportar 17 mil 459 toneladas de aditivos para aceites lubricantes. Sin embargo, documentos del SAT y de la Agencia Nacional de Aduanas de México indicaron que la mercancía era diésel importado.
“Declaró transportar 17 mil 459 toneladas de aditivos para aceites lubricantes; sin embargo, documentos del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y de ANAM indican que la mercancía era diésel importado”, señalan informes consultados dentro de la investigación.
La indagatoria sostiene que el cargamento fue respaldado con guías de transporte y facturas de importación que apuntan a empresas estadounidenses. En documentos revisados por autoridades aparece una guía de carga de Hevi Transport LLC, además de facturas que confirmaban un volumen equivalente a 5.46 millones de galones, es decir, alrededor de 20.94 millones de litros de combustible.
El aseguramiento oficial reportado por el gabinete de seguridad fue de 10 millones de litros de diésel, 108 contenedores, 20 tractocamiones, armas de fuego y tres predios relacionados con el traslado del combustible. Después se informó la detención de 14 personas sujetas a proceso penal.
La diferencia entre el volumen declarado y lo asegurado abrió una de las líneas más relevantes de la investigación. Según los reportes ministeriales, antes del aseguramiento se habrían descargado 10 millones de litros mediante maniobras nocturnas con mangueras hacia alrededor de 300 pipas.
Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad documentó que un informe interno de la Marina ya registraba la llegada del Challenge Procyon con una carga de alrededor de 20 millones de litros de supuesto aditivo. La propia organización explicó que el huachicol fiscal consiste en importar diésel bajo fracciones arancelarias distintas para evitar el pago del IEPS.
“A esta práctica se le conoce como ‘huachicol fiscal’ y consiste en importar diésel con fracciones arancelarias distintas para evitar el pago del IEPS”, expuso la investigación.
La FGR también ha identificado patios clandestinos y empresas fantasma en los puertos del Golfo, principalmente en el corredor Tampico-Altamira, además de rutas terrestres hacia Camargo, Jiménez, Torreón, Fresnillo, Aguascalientes y Piedras Negras.
Las investigaciones han ubicado pipas y contenedores procedentes del Challenge Procyon en Tamaulipas, Tabasco, Veracruz, Sinaloa y Chiapas, lo que sugiere que el diésel fue redistribuido en varias regiones del país. Parte del combustible habría llegado a puntos de la Ciudad de México, donde era mezclado con producto adquirido legalmente.
El expediente también apunta hacia presuntas responsabilidades de exmandos de la Agencia Nacional de Aduanas de México, empresarios, funcionarios civiles y elementos navales. Entre los nombres mencionados en las indagatorias aparecen mandos de la Marina señalados por su presunta participación en la red.
La Secretaría de Marina sostuvo previamente que corresponde a la FGR determinar la cantidad y destino del combustible importado. También afirmó que colaborará con las autoridades competentes y que “por ningún motivo se protegerá a cualquier elemento naval, mercante o civil que resulte involucrado”.
El caso Challenge Procyon se mantiene como uno de los expedientes centrales del huachicol fiscal en Tamaulipas, no sólo por el volumen asegurado, sino por la posible operación binacional que habría permitido enviar combustible desde Texas, ingresarlo por Tampico y redistribuirlo mediante redes de transporte y almacenamiento dentro del país.