LA RAZÓN. "Mi único error fue confiar en la persona equivocada". Con esas palabras, Naomi Campbell defendió el martes ante el Tribunal Superior de Londres su actuación al frente de Fashion for Relief, la organización benéfica que fundó en 2005 y cuya gestión terminó costándole una inhabilitación de cinco años para ejercer como administradora de entidades solidarias.
La supermodelo, de 56 años, intenta que la Justicia anule la sanción impuesta por la Comisión de Caridad británica en 2024, después de que una investigación detectara graves irregularidades en la gestión de la fundación. Entre ellas figuraban pagos con fondos benéficos para sufragar una estancia en un hotel de lujo en Cannes, tratamientos de spa, servicio de habitaciones e incluso cigarrillos.
Durante su declaración, Campbell insistió en que jamás utilizó la organización con fines personales. "Nunca he hecho labor filantrópica para beneficiarme", afirmó ante el juez, asegurando que todo lo ocurrido fue consecuencia de un "engaño".
Britain Naomi Campbell Stanley Murphy-Johns/PA via AP Agencia AP
La modelo señaló directamente a Bianka Hellmich, responsable de los aspectos jurídicos y financieros de la organización, a quien acusa de haber falsificado su firma y de haberse presentado falsamente como una abogada especializada en el sector benéfico. Según recordó el tribunal, Hellmich habría recibido más de medio millón de libras procedentes de los fondos de la organización.
"No investigué a Bianka. Cuando me presentan a un abogado, doy por hecho que actúa conforme a la ley", declaró Campbell. "No considero que fuera un error de gestión; fue simplemente confiar en alguien que decía ser abogada".
La tensión marcó buena parte del interrogatorio. Antes incluso de comenzar, Campbell aseguró sentirse víctima de un fraude: "Estoy aquí porque me engañaron. Ustedes también fueron engañados, así que seamos respetuosos unos con otros".
Las continuas interrupciones de la modelo llevaron al abogado de la Comisión de Caridad a pedirle que se limitara a responder a las preguntas formuladas. El intercambio obligó incluso al juez Joe Neville a intervenir en varias ocasiones para rebajar la tensión entre ambas partes.
La defensa de Campbell argumenta que Hellmich asumió de facto toda la gestión regulatoria, legal y financiera de Fashion for Relief mientras ella desempeñaba únicamente un papel institucional y de captación de fondos gracias a su notoriedad pública. Según sus abogados, la administradora llevó a cabo "un plan sistemático y prolongado de mala gestión y engaño" que permaneció oculto para el resto de responsables de la organización.
La Comisión de Caridad mantiene, sin embargo, una posición muy diferente. Su representación legal argumenta que Campbell nunca podía renunciar a las obligaciones inherentes a su cargo como fideicomisaria y que la confianza depositada en terceros no la exime de su responsabilidad sobre el funcionamiento de la entidad. "Confié en la persona equivocada. ¿Qué más quieren?", respondió la modelo durante el interrogatorio. Incluso reprochó al propio organismo regulador no haber comprobado las credenciales de Hellmich. "Yo soy una sola persona. La Comisión de Caridad es un organismo público. ¿Hicieron ustedes las comprobaciones? No".
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La investigación concluyó con la inhabilitación de Campbell durante cinco años para dirigir organizaciones benéficas. Hellmich fue sancionada con nueve años y otra administradora, Veronica Chou, con cuatro. Ninguna de ellas ha recurrido la decisión. Tanto el equipo jurídico de Campbell como la Comisión de Caridad han trasladado a la policía una denuncia por presunta falsificación y fraude contra Hellmich, quien ha rechazado las acusaciones y sostiene que carecen de fundamento.