MILENIO. Tamaulipas fue la entidad fronteriza con la menor deuda pública per cápita durante el primer trimestre de 2026, al registrar un saldo de 4 mil 495 pesos por habitante, de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.
El indicador se ubicó por debajo del registrado en Baja California, Sonora, Coahuila, Chihuahua y Nuevo León, entidades que concentran buena parte de la actividad industrial y del comercio exterior de México.
Aunque al cierre del primer trimestre la entidad reportó un saldo total de 16 mil 978 millones de pesos, el endeudamiento por habitante se mantuvo como el más bajo de la frontera norte, una región que concentra algunos de los mayores pasivos estatales del país.
El contraste es notable frente a Nuevo León, cuya deuda per cápita asciende a 17 mil 642 pesos, casi cuatro veces superior a la registrada en Tamaulipas, según el reporte del órgano técnico que se encarga de analizar, investigar y generar información sobre las finanzas del país.
La medición considera el saldo de la deuda pública estatal en relación con el número de habitantes, un indicador utilizado para dimensionar la carga financiera que representa el endeudamiento de los gobiernos estatales.
Otro de los indicadores contenidos en el informe muestra que la deuda pública de Tamaulipas equivale al 1.7 por ciento de su Producto Interno Bruto Estatal (PIBE), una proporción inferior a la observada en Chihuahua (4.5%), Nuevo León (4.2%), Coahuila (3%), Sonora (2.9%) y Baja California (2%).
Estos resultados reflejan que la entidad no solo registra la menor deuda por habitante entre los estados fronterizos, sino que además mantiene una de las menores presiones financieras en relación con su capacidad económica.
Con una economía estatal estimada en poco más de un billón de pesos, Tamaulipas se ubicó entre las entidades con menor peso relativo de la deuda pública en la región norte del país.
De acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, el indicador deuda-PIBE se utiliza para evaluar la capacidad de una economía estatal para absorber y sostener sus compromisos financieros.
Los indicadores “deuda per cápita” y “deuda respecto al Producto Interno Bruto Estatal” son utilizados de manera recurrente para evaluar la posición financiera de los estados, debido a que permiten hacer comparativos entre entidades con diferentes tamaños de población y capacidad económica. Estas métricas ofrecen una referencia sobre el peso relativo de las obligaciones financieras de los gobiernos y su capacidad para hacerles frente.