EL SOL DE TAMPICO. La escasez de medicamentos antirretrovirales en instituciones de salud pública de Tamaulipas mantiene en situación de riesgo a pacientes que viven con VIH, quienes enfrentan dificultades para continuar sus tratamientos de manera regular.
El desabasto se ha registrado principalmente en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), donde incluso han pasado cuatro semanas sin el surtimiento de sus recetas.
La presidenta de la Asociación Tamaulipas Diversidad VIHda Trans, Ana Karen López Quintanilla, advirtió que la falta de acceso a estos fármacos puede comprometer seriamente la salud de las personas portadoras del virus, ya que los tratamientos deben suministrarse de manera continua para evitar complicaciones y el deterioro del sistema inmunológico.
“Estamos apoyando a dos pacientes del IMSS que tienen más de un mes sin recibir su medicamento. Ya notificamos la situación a las instancias federales para que les resuelvan, ya sea mediante la compra o la entrega del tratamiento, porque es un derecho que les corresponde”, señaló.
Uno de los medicamentos faltantes y más demandados es Biktarvy, un antirretroviral que debe consumirse en una tableta diaria. Sin embargo, diversos pacientes han reportado dificultades para obtenerlo en las instituciones federales donde reciben atención médica.
López Quintanilla indicó que adquirir este medicamento por cuenta propia resulta prácticamente imposible para la mayoría de los pacientes, ya que su costo supera los 18 mil pesos mensuales en farmacias particulares.
Uno de los afectados es Gerardo Juárez, residente en el municipio de Tampico, quien lleva más de nueve años diagnosticado con VIH.
“Entre mayo y junio he ido tres veces al hospital del IMSS en Ciudad Madero, ya que tengo recetas para el resurtimiento del medicamento, pero me dicen que no hay, que regrese la semana entrante, pero ya no tengo medicamento y eso es preocupante”, expuso el paciente de 28 años.
Desde que comenzó el tratamiento fue enterado por el médico infectólogo que lo atiende de que, para obtener buenos resultados, se debe considerar la adherencia al fármaco; es decir, que debe consumirse en tiempo y forma, de lo contrario pierde efectividad.
En lo que va del actual gobierno federal, la presente ha sido la mayor crisis de desabasto de este antirretroviral. “Antes se atrasaba a lo mucho una semana, pero ahorita vamos para un mes y nada que nos resuelven”.
Gerardo apuntó que la última vez que fue al Hospital Regional del IMSS en Ciudad Madero, el personal de farmacia le indicó que acudiera el jueves de la presente semana para verificar si llegaba el Biktarvy que requiere para garantizar que su organismo no sufra un debilitamiento de su sistema inmunológico.
“Se ha indicado que la falta de medicamento es porque ya lo van a sacar y que ahora nos darán uno que se llama Dovato, pero antes de hacer el cambio deben garantizar que tengamos el tratamiento y no nos quedemos tanto tiempo sin consumirlo”, refirió.
Aunque los Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits), pertenecientes al sistema estatal de salud, cuentan con disponibilidad del tratamiento, explicó que los pacientes afiliados al IMSS o al ISSSTE no pueden acceder a esos medicamentos debido a las restricciones de derechohabiencia.
“Recientemente, a pacientes que buscaban tener este medicamento, pero que cuentan con algún otro servicio médico como el Seguro Social o el ISSSTE, se les negó el acceso al tratamiento. Tengo conocimiento de que el Consejo Estatal en VIH/Sida en Tamaulipas -Coesida- mandó a circular especificaciones para que solo se atienda a personas que no son derechohabientes, negándose el tratamiento a 20 personas”, dijo López Quintanilla.
La activista destacó que durante lo que va del año la asociación ha brindado asesoría y acompañamiento a 27 personas para presentar quejas y gestionar el acceso a sus medicamentos ante las instancias correspondientes y organismos defensores de derechos humanos.
Subrayó que la adquisición de antirretrovirales requiere una planeación anticipada para evitar interrupciones en el suministro, por lo que consideró necesario fortalecer los mecanismos de abastecimiento en las instituciones públicas.
De acuerdo con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de VIH de la Secretaría de Salud, al cierre de 2025 Tamaulipas registró 4 mil 313 casos de VIH, de los cuales 3 mil 319 corresponden a hombres. A nivel nacional se contabilizaron 180 mil 319 casos, lo que refleja la importancia de garantizar el acceso continuo a los tratamientos para miles de pacientes.