EXPANSIÓN. El Banco de México (Banxico) considera que mantener la tasa de interés en 6.5% es necesario para mitigar los retos de la economía mexicana aunque muestra una preocupación por la inflación en servicios.
En las Minutas de la decisión de política monetaria de junio, un miembro de la Junta de Gobierno dijo que se requiere paciencia para evaluar la suficiencia de la postura en los próximos nueve meses y advirtió que, si no se observa una rápida desaceleración en la inflación de servicios, la tasa debería permanecer en su nivel actual por un periodo prolongado, limitando el espacio para cualquier relajamiento.
La inflación en servicios fue considerado por ese mismo miembro como uno de los problemas fundamentales para la inflación, ya que no da señales claras de reversión debido a presiones estructurales de costos laborales y a una mayor demanda en rubros como los servicios turísticos, esto último influido de forma transitoria por la Copa Mundial de futbol.
En junio, la inflación general fue de 3.37% ante el descenso en el precio de productos pecuarios. Sin embargo, la inflación subyacente se mantuvo en 4.03% anual, ligeramente por encima del límite superior del rango de Banxico.
La inflación en servicios aumentó 4.49% anual, con aumentos en vivienda, restaurantes, fondas, loncherías y otros servicios de consumo cotidiano.
Los miembros destacaron que el conflicto en Medio Oriente continúa siendo un factor de riesgo, especialmente para la inflación no subyacente.
Aunque los avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han moderado las presiones inmediatas, existe el riesgo de que la normalización del flujo energético sea gradual debido a daños en infraestructura, o que surjan fricciones que generen un repunte en los precios internacionales del petróleo, la energía o los fertilizantes.
Los miembros de la Junta de Gobierno señalaron que aunque el índice no subyacente ha estado en niveles relativamente bajos, el fenómeno de "El Niño" puede complicar la inflación de alimentos hacia adelante.