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Amigos de la prensa: tenemos que hablar

Por: Administración
2020-02-12 22:23:33
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Quisiera dirigir la columna de esta ocasión a los medios, los amigos de prensa, reporteros, columnistas, blogueros, analistas, periodistas de a pie y a los que intentamos hacer periodismo. Tenemos que hablar.

Creo que por compromiso con quienes nos leen o nos miran, con el público que confía en nuestro medio para informarnos, deberíamos dejar de cubrir las mañaneras, deberíamos dejar de hacer eco a disparates y ocurrencias, quizás consignarlo en la sección que realmente corresponde: espectáculos y/o humorismo y dejar las primeras planas para lo que TENEMOS que hablar.

Triste fue la negativa del presidente a abordar el tema de los feminicidios: no va hablar de lo urgente, de lo importante, de lo que duele para que esa prensa mala no lo saque de contexto y lo critique después.

Tenemos que hablar de lo que no está en la agenda del presidente, aunque no le guste, aunque los maromeros quieran hacer arder las redes, porque cuando asumimos la responsabilidad de una pluma, una cámara, un micrófono… lo hicimos pensando en informar, no a hacerle el caldo gordo a cualquiera que sea el presidente en turno.

Tenemos que hablar de los datos de una economía estancada, sin crecimiento y sin señales de recuperación, con los datos duros. Tenemos que hablar de políticas económicas y fiscales que desalientan a la inversión y estrangulan cada vez más a quien quiere emprender un negocio propio en regla.

Hablemos de una violencia general que no sólo no se detiene, sino que sigue en aumento, hablemos de la improvisación en la conformación de la guardia nacional, del capricho en la desaparición de la policía federal hablemos de la inseguridad: de los robos, de los secuestros de las extorciones que siguen desenfrenados.

Hablemos del desabasto en los hospitales (del que como pensionado del IMSS puedo dar fe), de la (mayor) precarización del sector salud. De que nuevamente la falta de planeación, la improvisación, el hambre de cacarear ahorros afecta una función primordial del estado: la garantía de nuestra salud.

Hablemos del feminicidio. De como la violencia contras las mujeres simplemente aumenta cada día, de como cada vez hay más saña en los hechos, en como el estado ha fallado y sigue fallando para brindar seguridad a un grupo vulnerado. De su ineficiencia para plantear políticas publicas para prevención y para la atención a las victimas de la violencia machista.

Hablemos de la Universidades para el bienestar que son tan deficientes que no pueden siquiera obtener el RVO de la SEP-TvAzteca.

Hablemos de como el presidente criticaba el despilfarro y el faraonismo (no sin razón) de los gobiernos anteriores, pero sus programa de gobierno plante obras igualmente faraónicas y que llevan toda la pinta de que serán elefantes blancos: un aeropuerto (Santa Lucía) que no sólo resulta ineficiente sino que presenta problemas para su operación; una refinería cuando las existentes ni siquiera trabajan a su capacidad instalada (ya ni hablar de que la dependencia de combustibles fósiles está llegando a su fin); un mal llamado Tren Maya que depreda la poca selva que queda en este país y que aunque intenten callarlo, tiene inconforme a la población indígena de la zona.

Y ya sabrán ustedes si quieren hablar de las ocurrencias y de los disparates como la rifa del avión, háganlo, pero no dejen de señalar que esa ocurrencia ha sido una muy buena cortina de humo para que la ASF diera carpetazo a la investigación de las casas de Bartlett.

No se presten a la infantilización de la ciudadanía repitiendo la explicación del ejecutivo de la rifa del avión, que no da un avión sino dinero (porque no hay manera lógica, sensata ni legal de dar un avión a través de la Lotería Nacional), dinero que pretenden obtener de la venta de boletos (o sea, de algo que ya pagamos y que sale igual de caro tenerlo parado que utilizarlo) y de lo que sobre (como la Bartola) invertirlo en el sector salud (gasto que debería estar presupuestado de forma justa y suficiente). No se presten a tratar a la gente como párvulos.

Si el ejecutivo tiene tanta hambre de reflectores en su programa de variedades, déjenlo solo con sus aplaudidores, con sus Lords Moleculas y sus Ladies Corredor Keniano, que entre ellos se piquen el ombligo. Dejen ese espacio a la comparsa, a los que no tienen datos; no lo incomodemos con preguntas que no quiere responder, ni le mostremos datos que se niega a aceptar ¿para qué? Dejenlo llevar su agenda, pero seamos nosotros los que en los medios, en las redes, en la prensa escrita pongamos los temas: INFORMEMOS,

Y con este párrafo me despido, y va para nuestro señor presidente: Usted se equivoca. Usted no tiene por qué preguntar por quien votó quien le increpa, quien le cuestiona o le critica. Usted es el presidente de todos: de los que votaron por usted, de los que no votaron por usted, de los que simplemente no votaron o de los que aún no podían votar. Cualquiera puede preguntarle, es más exigirle respuestas de aquellos temas que no le gustan ¿Por qué buscó la presidencia con tanto ahínco su no tiene la intención de representar su papel dignamente?

Cartón de Horacio para Milenio