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Panel de la ONU encuentra evidencia de crímenes de guerra cometidos por EU en Irán

Por: Administración
2026-09-17 21:46:41
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SINEMBARGO.MX. Una Misión Internacional Independiente de la ONU concluyó que existen “motivos razonables para creer que Estados Unidos cometió crímenes de guerra” en su ofensiva contra Irán, al haber lanzado un ataque indiscriminado “que provocó la pérdida de vidas o lesiones a civiles, o daños a bienes de carácter civil”.

En concreto, la Misión encontró evidencia sobre la responsabilidad de este país en el bombardeo contra la escuela primaria de Minab, en el sur de Irán, perpetrado el 28 de febrero pasado y en el que fueron asesinadas 168 personas, en su mayoría niñas de entre 7 y 12 años, y en otro ataque en Lamerd.

“Con base en la totalidad de la información y las pruebas recopiladas y evaluadas, la Misión tiene motivos razonables para creer que el ataque contra la escuela primaria de Minab fue llevado a cabo por Estados Unidos”, se lee en el reporte presentado esta semana. La Misión tomó en consideración el área de operaciones de las partes; su evaluación sobre el origen y el tipo de arma utilizada; varios informes corroborados que indican que una investigación militar preliminar de Estados Unidos concluyó que las fuerzas estadounidenses fueron responsables del ataque, sobre todo la afirmación del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) de que el ataque contra la escuela “se correlaciona” con un ataque estadounidense; y el hecho de que Estados Unidos es la única parte del conflicto que posee misiles Tomahawk.

La Misión Internacional recordó que el derecho internacional humanitario prohíbe dirigir ataques contra bienes de carácter civil y establece la obligación de distinguir entre bienes civiles y objetivos militares. Por lo mismo, concluyó que “al identificar y dirigir su ataque contra la escuela primaria de Minab, cuya naturaleza civil resulta evidente, Estados Unidos incumplió su obligación de hacer todo lo factible para verificar que se trataba de un objetivo militar”.

A partir de la información recopilada, la Misión consideró que Estados Unidos conocía el riesgo de que el inmueble atacado fuera una escuela y, pese a ello, procedió con el bombardeo:

“Teniendo en cuenta que el Gobierno estadounidense relegó la mitigación de los daños a civiles y el cumplimiento del derecho internacional humanitario; que altos dirigentes estadounidenses, incluidos el Presidente y el Secretario de Defensa, realizaron declaraciones públicas en las que desestimaron obligaciones vinculantes del derecho internacional humanitario, incluso antes y en relación con el conflicto armado en Irán; la aparente existencia y utilización de datos de identificación de objetivos desactualizados; y las múltiples características que permitían identificar fácilmente la estructura como una instalación educativa destinada a niños pequeños, información que estaba disponible públicamente antes del ataque aéreo, la Misión considera que el hecho de que Estados Unidos no actualizara la información relativa a la escuela en sus bases de datos de objetivos ni verificara que el edificio constituía un objetivo militar antes de lanzar el ataque fue más allá de la mera negligencia”, expuso.

“Por el contrario, Estados Unidos dirigió los ataques contra el edificio escolar siendo consciente de que existía un riesgo sustancial de alcanzar un bien de carácter civil y actuando temerariamente ante la posibilidad de que esto ocurriera”, añadió.

Lamerd, un segundo crimen de guerra

El panel de expertos también identificó un segundo crimen de guerra en el bombardeo en Lamerd, donde un misil PrSM dispersó alrededor de 180 mil proyectiles de tungsteno sobre una zona poblada y alcanzó un centro deportivo, una escuela y viviendas, un ataque que la Misión calificó también como indiscriminado y constitutivo de crimen de guerra. Por este ataque murieron 22 personas, entre ellas 10 mujeres y 12 hombres. Entre las víctimas se encontraban dos niñas y dos niños en edad escolar, así como una niña de dos años que jugaba frente a su casa.

Funcionarios locales informaron además que más de 100 personas resultaron heridas, entre ellas varios niños que jugaban en el centro deportivo. En tanto, una organización especializada en evaluar daños a civiles provocados por ataques aéreos reportó cerca de 170 heridos. Cinco niños habrían sufrido heridas que ponían en peligro sus vidas.

El 4 de marzo de 2026, el CENTCOM confirmó públicamente que los PrSM habían sido utilizados por primera vez en combate durante sus operaciones en Irán, pero negó ser responsable del ataque contra el centro deportivo y la escuela adyacente. También rechazó los reportes de medios que atribuían el ataque a misiles PrSM y sostuvo que la munición visible en las imágenes disponibles era más consistente con un misil de crucero iraní Hoveyzeh.

Esta versión fue cuestionada por expertos en armamento, cuyos análisis señalaron las diferencias visuales claramente identificables entre ambos misiles, incluido el hecho de que, a diferencia del PrSM, el misil Hoveyzeh cuenta con alas en forma de delta y un gran motor turborreactor externo instalado en su parte inferior.

En ese sentido, y con base en el conjunto del material reunido y evaluado, la Misión Internacional encontró “motivos razonables para creer que el ataque contra el centro deportivo de Lamerd fue llevado a cabo por Estados Unidos”. “La Misión tomó en cuenta el origen y el tipo de arma utilizada; la confirmación pública de Estados Unidos de que había empleado misiles PrSM contra Irán en marzo de 2026; y el hecho de que Estados Unidos es la única parte del conflicto que posee misiles PrSM”, se lee en el documento.

“En este caso, los medios utilizados y sus efectos sobre un lugar con numerosos civiles y bienes de carácter civil —en concreto, la detonación aérea de un misil PrSM que dispersó aproximadamente 180 mil proyectiles de tungsteno sobre una extensa superficie— no podían, dadas las circunstancias imperantes, dirigirse contra un objetivo militar específico, y sus efectos sobre la población y los bienes civiles no podían limitarse como exige el derecho internacional humanitario”, indicó. Y ahondó: “Estados Unidos tenía, en virtud del derecho internacional humanitario, la obligación de emplear sistemas de armas y municiones que cumplieran con estos requisitos”.

El informe puntualizó que la elección del misil utilizado también fue relevante para establecer la responsabilidad en el ataque. “La Misión concluyó que Estados Unidos, al optar por utilizar el misil PrSM en una zona civil poblada en las circunstancias existentes, lanzó un ataque que alcanzó a civiles y bienes de carácter civil, actuando con temeridad respecto de la probable magnitud de las muertes o lesiones que podría causar”.


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