EXPANSIÓN. Estados Unidos ya dejó ver su jugada rumbo a la revisión del T-MEC para reducir su alto déficit comercial con México y no será mediante menos compras, como lo hace frente a China. La estrategia apunta a otro camino: venderle más bienes.
El desbalance comercial ronda los 200,000 millones de dólares, una cifra que, para el representante comercial Jamieson Greer, “no tiene sentido”.
Para el representante de la USTR la revisión del T-MEC no será automática ,. Si bien, tras seis años de operación, Estados Unidos reconoce avances, también identifica sectores que requieren ajustes, en especial en manufactura, según su testimonio ante el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes.
Las cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos indican que en 2025 las exportaciones a México alcanzaron 337,960 millones de dólares, apenas por encima de los 334,032 millones de 2024.
El avance parece moderado en el total, pero esconde una expansión fuerte en sectores estratégicos.
El mayor impulso proviene de la energía, ya que las exportaciones de petróleo y gas a México crecieron 37% frente a 2024. Le siguen los equipos informáticos y electrónicos, con un alza de 34%, y los minerales, con un incremento de 30%. Incluso los insumos para agricultura y silvicultura subieron 14% .
Por valor total, el liderazgo ya lo tienen los productos tecnológicos, ya que las exportaciones estadounidenses a México de equipos electrónicos y de cómputo sumaron 72,345 millones de dólares en 2025, muy por encima de los 54,111 millones de 2024. Detrás aparecen los equipos de transporte, con 42,259 millones, aunque con una caída de 2%, y los químicos, con 29,041 millones, que retrocedieron 6% .
México se mantiene como un mercado clave, pero con un comportamiento desigual. Sectores como el agrícola avanzan con fuerza bajo el T-MEC, mientras otros pierden terreno.
La energía se convirtió en la carta más clara de Washington, pues quien quiera reducir su déficit con Estados Unidos debe comprar más energía.
La idea la puso sobre la mesa Chris Wright, secretario de Energía , justo cuando la producción energética estadounidense alcanza récords históricos.
En 2025, la producción energética estadounidense alcanzó un récord de 107 cuatrillones de BTU, según la Administración de Información Energética. Con ese respaldo, el país busca colocar más petróleo y gas en mercados cercanos .
México es uno de los socios con mayor déficit para Estados Unidos, pero también su principal comprador de energéticos, con cerca de 14% de sus exportaciones en 2025.
La dependencia mexicana es contundente en un producto: las exportaciones de gas estadounidense alcanzaron casi 7,000 millones de pies cúbicos diarios, lo que cubre más de 70% de la demanda interna de México. Esa relación asegura flujo constante para Estados Unidos y sabe que puede ampliarse más.
La apuesta tecnológica también gana fuerza. México se consolida como destino relevante para la expansión digital de Estados Unidos.
Los equipos informáticos y electrónicos sumaron 72,345 millones de dólares en ventas de Estados Unidos a México, frente a los 54,111 millones de 2024, una diferencia relevante.
El crecimiento en exportaciones de equipos electrónicos no se debe solo a hardware. Forma parte de una estrategia mayor para posicionar a Estados Unidos como líder en inteligencia artificial.
El Departamento de Comercio ya puso en marcha un Centro Nacional de IA en San Francisco. El objetivo es conectar a empresas tecnológicas con mercados internacionales, facilitar financiamiento y acelerar la exportación de soluciones digitales .
La estrategia incluye software, pero también infraestructura física. Servidores, semiconductores, centros de datos y dispositivos electrónicos sostienen el desarrollo de la IA. Estos bienes se convierten en piezas clave del comercio global.
Para México, esto abre una doble vía: por un lado, recibe tecnología que fortalece su industria. Por otro, se integra más a la cadena de valor estadounidense, con una dependencia creciente en insumos de alto valor.
El siguiente frente son los minerales críticos. Estados Unidos busca reducir su dependencia de China y ganar control sobre cadenas clave para la industria tecnológica. Para ello, se está aliando con diversos países, y uno de los primeros en sumarse fue México.
México también es un importante comprador de minerales estadounidenses, con 2,665 millones de dólares en 2025.
La estrategia de Estados Unidos incluye una “zona comercial preferencial” con aliados, acuerdos bilaterales y mecanismos para influir en precios. El proyecto más ambicioso es Project Vault, respaldado por el EXIM Bank, con una inversión cercana a 12,000 millones de dólares .
La iniciativa apunta a asegurar el suministro para sectores como energía, tecnología y automotriz. También busca estabilizar el mercado y fortalecer la posición estadounidense en el comercio global.
México puede integrarse como socio en la cadena de suministro, pero también enfrentará presión para alinearse con estándares y flujos comerciales impulsados por Washington.
México ya es el mayor mercado para los productos agrícolas de Estados Unidos.
En 2025, las exportaciones agrícolas a México alcanzaron 30,620 millones de dólares. Los principales productos incluyen maíz, carne de cerdo, lácteos y soya .
Pero en general Estados Unidos enfrenta un déficit agrícola creciente y necesita colocar más productos en el exterior.
Para reforzar su posición, Washington lanzó una alianza entre el USDA y el EXIM Bank. El objetivo es ampliar el financiamiento, reducir riesgos y facilitar el acceso a mercados internacionales.
La iniciativa forma parte de la FARM Initiative, que busca modernizar los programas de crédito a la exportación y abrir nuevas oportunidades comerciales.
No es un secreto que Estados Unidos presiona para que México elimine barreras no arancelarias. El gobierno mexicano reconoce avances en más de 50 puntos, aunque nuevos temas se suman a la agenda.
El punto de convergencia es que ambos países buscan reducir su dependencia de Asia, que supera el 85% en sectores como farmacéutica, semiconductores y electrónica, pero el reto consiste en definir qué produce cada país y cómo se integran sus cadenas sin barreras.
Estados Unidos quiere vender más y México ya es su mercado más importante. En 2025 superó a Canadá como principal destino de exportaciones, pero lo hará bajo un T-MEC que elevará las exigencias comerciales.