EJE CENTRAL. El Tren Maya perdió 2 mil 283 millones de pesos entre enero y marzo de 2026, según sus reportes financieros oficiales. Eso significa que el proyecto ferroviario perdió en promedio 25 millones de pesos diarios durante los primeros tres meses del año.
La diferencia entre lo que gana y lo que gasta sigue siendo enorme.
Mientras el tren obtuvo apenas 119 millones de pesos por venta de boletos y servicios, sus gastos de operación superaron los 2 mil 402 millones de pesos.
En términos simples: por cada peso que ingresó el Tren Maya, gastó muchísimo más para mantenerse funcionando.
Los costos incluyen:
El proyecto es administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional y conecta estados como Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
El principal problema del Tren Maya es que todavía no genera suficiente dinero para sostenerse solo.
Por esa razón, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum contempla destinar 30 mil 744 millones de pesos en subsidios y apoyos para mantener el proyecto funcionando.
Especialistas en infraestructura aseguran que el tren todavía depende completamente de recursos públicos.
El académico Gerardo Herrera, de la Universidad Iberoamericana, explicó que el proyecto podría tardar décadas en alcanzar un punto de equilibrio financiero.
Otro de los problemas señalados es que el número de pasajeros no ha crecido al ritmo esperado, incluso después de varios meses de operación.
Además, expertos consideran que el futuro servicio de carga tampoco garantiza que el Tren Maya se vuelva rentable rápidamente.
Hace un año, el director del proyecto, el general Óscar David Lozano, reconoció que el servicio de pasajeros no era rentable por sí solo y que la apuesta principal estaba en el transporte de mercancías hacia 2030.
Cuando el proyecto fue presentado durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se estimó que costaría cerca de 120 mil millones de pesos.
Sin embargo, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) calculó que el costo total habría llegado a aproximadamente 550 mil millones de pesos al cierre de 2024.
Esa cifra no incluye:
Parte de la polémica también gira alrededor de la información técnica reservada del proyecto, ya que especialistas aseguran que todavía no se conocen todos los costos reales.
Actualmente, no existe una fecha clara para que el Tren Maya deje de depender de subsidios públicos.
Analistas del sector ferroviario consideran que el proyecto tiene un objetivo social y turístico importante, pero señalan que necesitaba estudios financieros y técnicos más sólidos antes de construirse.
También existe debate por el impacto ambiental y el uso constante de dinero público para sostener la operación.
Aun así, el gobierno federal mantiene el Tren Maya como una de las obras más importantes de infraestructura del país y sostiene que generará beneficios económicos en el sureste mexicano con el paso de los años.
Por ahora, las cifras oficiales muestran que el proyecto todavía opera con pérdidas millonarias y fuerte respaldo del presupuesto federal.