ANIMAL POLÍTICO. El gobierno de Estados Unidos identificó al nuevo mando máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG): Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”, ciudadano estadounidense e hijastro del capo abatido Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
En la actualización de junio de 2026 de su guía sobre organizaciones terroristas, el Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos (NCTC, por sus siglas en inglés) identifica a Valencia González como el “líder del CJNG desde la muerte de ‘El Mencho’ en febrero de 2026”.
El documento también lo registra como “US person”, es decir, persona estadounidense, y señala que el Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a su arresto.
Pero, ¿quién es el hombre al que Washington identifica ahora como la nueva cabeza del CJNG?
De acuerdo con el consultor en seguridad David Saucedo, Juan Carlos Valencia González no es un actor nuevo dentro de la organización, sino un integrante de la familia que desde hace años ya ocupaba una posición relevante en la estructura del crimen organizado.
“Juan Carlos Valencia, alias ‘El 03’, es hijo de Rosalinda, de un primer matrimonio que tuvo antes de su relación con ‘El Mencho’”, explicó Saucedo en entrevista con Animal Político.
Según el especialista, su apodo no es casual.
“Él, de hecho, era el número tres en la estructura. De ahí viene su apodo de ‘El 03’. El número dos era Audias Flores, alias ‘El Jardinero’, quien fue capturado poco tiempo después de que murió ‘El Mencho’”, recordó.
Para Saucedo, el ascenso de Juan Carlos Valencia confirma una lógica que se repite en varias organizaciones criminales mexicanas: la sucesión familiar.
“Al final se dio una sucesión dinástica. En México, los cárteles son dinásticos: se heredan de padres a hijos, de tíos a sobrinos”, dijo.
En el caso del CJNG, explicó, existía otro escenario posible: que el mando quedara en manos de Audias Flores Silva, “El Jardinero”, considerado durante años uno de los operadores de mayor peso dentro de la organización. Sin embargo, tras su captura en abril de 2026, el camino quedó despejado para Valencia González. El propio NCTC identifica a Flores Silva como alto mando del CJNG y señala que fue capturado por autoridades mexicanas el 27 de abril de 2026.
“Existía otro escenario en el que Audias Flores, el número dos de la organización, pudo haberse convertido en el líder, pero finalmente la sucesión se decidió a favor de Juan Carlos Valencia”, afirmó Saucedo.
El consultor incluso señaló que en el “bajo mundo criminal” circula la versión de que Valencia González pudo haber contribuido a la ubicación de “El Jardinero” para consolidar su mando. No obstante, Saucedo aclaró que se trata de una versión que circula en esos entornos y no de un hecho judicialmente probado.
“Se menciona que es posible que Juan Carlos Valencia haya dado las coordenadas para la geolocalización de ‘El Jardinero’, para consolidar su poder criminal. De otro modo, habría existido una especie de diarquía en el Cártel Jalisco Nueva Generación”, dijo.
A diferencia de lo ocurrido con el Cártel de Sinaloa tras la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Saucedo considera que “El Mencho” sí alcanzó a operar parte de la sucesión. Eso lo alcanzamos a observar apenas ahora, a diferencia de lo que ocurrió con ‘El Chapo’ Guzmán, que nunca preparó un relevo sucesorio”.
El especialista recordó que, tras la detención y posterior extradición de Rubén Oseguera González, “El Menchito”, hijo de “El Mencho”, el CJNG comenzó a buscar alternativas para garantizar la continuidad del mando.
Según Saucedo, durante un periodo posterior a la muerte de Oseguera Cervantes operó una suerte de dirección colegiada dentro del cártel.
“Durante un tiempo estuvo funcionando una especie de comité o consejo de administración conformado por estos liderazgos, pero finalmente, después de que ‘El Jardinero’ fue detenido, Juan Carlos Valencia consolidó su poder criminal”, explicó.
La ficha del NCTC sostiene que el CJNG mantiene una estructura jerárquica en la que líderes regionales administran las operaciones cotidianas bajo el liderazgo general de Juan Carlos Valencia González. También señala que el cártel utiliza un modelo de franquicia para expandirse fuera de sus bastiones en Jalisco, Nayarit y Colima.
La lectura de Saucedo coincide con esa descripción: Valencia González no solo habría asumido una jefatura simbólica por su parentesco con “El Mencho”, sino también el control operativo de la organización.
“Lo que tenemos ahorita es ya una sucesión como tal, en la que el mando administrativo, militar e incluso los contactos políticos los empieza a asumir Juan Carlos Valencia”, dijo.
Valencia González cuenta además con dos operadores clave: Ricardo Ruiz Velasco, alias “El Doble R”, y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”. Este último también aparece en la ficha del NCTC como alto mando del CJNG.
Uno de los puntos centrales del análisis de Saucedo es que, pese a la muerte de “El Mencho”, el CJNG no ha entrado —al menos hasta ahora— en una guerra interna comparable a la disputa que fragmentó al Cártel de Sinaloa entre ‘Chapitos’ y ‘Mayitos’.
“Existían riesgos de fracturas, divisiones y escisiones una vez que se diera la muerte de ‘El Mencho’, pero se ha mantenido intacta la estructura del Cártel Jalisco”, dijo.
Según el especialista, hay tres factores que han contribuido a esa cohesión: la sucesión previamente trabajada por “El Mencho”, el ascenso de Valencia González y la presión externa que enfrenta el grupo criminal.
En las últimas semanas, añadió, Valencia González se habría dedicado a establecer contacto con liderazgos del “macroimperio” del CJNG en distintos territorios para evitar rupturas y “mantener cohesionada la estructura criminal”.
La nacionalidad de Juan Carlos Valencia González es uno de los elementos que vuelve particular su caso. El gobierno estadounidense no solo lo señala como líder de una organización designada como terrorista, sino que además lo identifica como ciudadano estadounidense.
“Esto impone ciertos retos. En primer término, no se puede hacer uso de fuerza letal. Él, como ciudadano norteamericano, tiene que ser llevado ante un juez y tiene que haber un proceso en su contra”, explicó.
El especialista matizó, sin embargo, que no se trata de una situación inédita. Recordó el caso de Juan García Ábrego, exlíder del Cártel del Golfo, quien también tenía vínculos de nacionalidad con Estados Unidos y tras su captura fue llevado a ese país.
En diciembre de 2021, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que una corte federal del Distrito de Columbia había divulgado una acusación formal contra Juan Carlos Valencia González por cargos relacionados con tráfico internacional de cocaína y metanfetamina. En ese momento, el Departamento de Estado anunció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que condujera a su arresto y sentencia.
La designación de Valencia González como líder del CJNG ocurre en un contexto de presión creciente de Washington contra la organización.
El NCTC señala que el CJNG fue designado por el Departamento de Estado como una organización terrorista extranjera y como terrorista global especialmente designado en febrero de 2025. También recuerda que, en junio de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro sancionó a “El Mencho” y a tres altos integrantes del cártel: Julio Alberto Castillo Rodríguez, Audias Flores Silva y Hugo Mendoza Gaytán.
El mismo documento atribuye al cártel actividades que van más allá del narcotráfico, entre ellas extorsión, robo de combustible, secuestro, tala y minería ilegales, tráfico de migrantes y fraude de tiempos compartidos.
Para Saucedo, la conclusión es clara: el CJNG logró procesar la muerte de su fundador sin una ruptura visible en su mando central.
Con la actualización de su guía antiterrorismo, Estados Unidos no solo identifica un nuevo objetivo prioritario. También da por hecho que el CJNG superó su prueba sucesoria más delicada: la muerte de su fundador y el traslado del mando a un ciudadano estadounidense, hijastro de “El Mencho”, heredero de una estructura criminal que, según Washington, sigue siendo una de las más poderosas y violentas de México y el mundo.