REDACCIÓN IA. Una desafortunada referencia humorística ha transformado un momento de ocio en una crisis internacional de grandes proporciones para el delantero del Real Madrid, Kylian Mbappé.
Durante una participación en el programa francés The Bridge, al astro del fútbol le preguntaron cuál era su meme favorito sobre sí mismo. Sin medir las repercusiones diplomáticas, el jugador respondió entre risas que el montaje que más le divertía era uno en el que aparecía su rostro superpuesto al de un "dictador chino".
Aunque Mbappé evitó mencionar explícitamente el nombre del histórico líder, los internautas e instituciones del gigante asiático identificaron de inmediato la imagen editada que circula ampliamente en redes sociales: el retrato de Mao Zedong, fundador de la República Popular China.
En el contexto legal de ese país, las sátiras o cuestionamientos sobre figuras históricas vinculadas al Partido Comunista no solo son un tabú social, sino que están perseguidas penalmente bajo la tipificación de difamación de héroes y mártires.
La respuesta del mercado y las instituciones chinas ha sido contundente e inmediata, según reporta una nota detallada de Forbes México. Importantes corporativos del país asiático anunciaron la ruptura instantánea de sus contratos de patrocinio con el futbolista. Entre las empresas que han ejecutado esta política de tolerancia cero ante conductas que hieran los sentimientos nacionales se encuentran el gigante de bebidas Dongpeng Beverage Group —marca para la cual el jugador protagonizaba masivas campañas publicitarias—, así como la importante firma láctea Mengniu y la productora de quesos Milkground.
Adicionalmente, el impacto alcanzó una dimensión gubernamental cuando el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, advirtió en una rueda de prensa que cualquier acto que ofenda el sentir del pueblo chino enfrentará un rechazo unánime en todos los sectores de la sociedad.
El boicot comercial se trasladó con fuerza al sector de los medios de comunicación públicos. Según reportes del medio local The Paper recogidos en una crónica de El País, la Cadena de Televisión Central de China (CCTV) suspendió de forma indefinida las retransmisiones de la Liga española de fútbol (LaLiga) y de cualquier encuentro en el que participe Mbappé, ordenando además el retiro inmediato de todos los anuncios publicitarios donde aparezca su imagen.
Esta medida ha encendido las alarmas financieras en los despachos de la organización deportiva española, ya que se calcula que el veto televisivo podría poner en riesgo acuerdos comerciales multimillonarios enfocados en la expansión del fútbol español en el territorio asiático.
Ante la gravedad del conflicto institucional y la drástica pérdida de sus ingresos comerciales, el delantero francés difundió un comunicado oficial emitido en París por su compañía Interconnected Ventures, redactado de forma simultánea en francés, inglés y mandarín.
Conforme documenta un artículo de LA Times, Mbappé reconoció abiertamente que su comentario fue un desliz desacertado y extendió sus disculpas a todas las personas en China y en las comunidades de todo el mundo que se sintieron agraviadas por sus palabras.
El futbolista enfatizó que en ningún momento tuvo la intención de generar una ofensa y reafirmó su profundo respeto por la historia y los ciudadanos del país asiático.
Mientras los directivos del Real Madrid y los altos mandos de LaLiga buscan restablecer los canales de comunicación y mitigar las tensiones diplomáticas con las autoridades de Pekín, el incidente queda registrado como una nueva muestra del enorme peso económico que ejerce China para exigir un estricto alineamiento político a las figuras del entretenimiento y el deporte global.