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Crisis en Líbano: Hezbollah acusó al partido cristiano Fuerzas Libanesas de querer “una guerra civil

Por: Administración
2021-10-18 20:12:40
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INFOBAE. El líder del grupo terrorista Hezbollah, Hasán Nasralá, afirmó este lunes que cuenta con “100.000 combatientes armados y entrenados” y advirtió al partido cristiano de las Fuerzas Libanesas (FL) que no intente arrastrarlo a “una guerra civil”.

“Revelo por primera vez esta cifra: tenemos a 100.000 combatientes, entrenados y armados”, declaró Nasralá, en sus primeras declaraciones tras los incidentes de la semana pasada en Beirut.

Nasralá acusó a la formación política cristiana Fuerzas Libanesas de querer iniciar otra guerra civil tras responsabilizarla directamente del tiroteo contra una manifestación en Beirut que dejó siete muertos la semana pasada.

Nasralá aseguró en un discurso televisado que, por el armamento y el entrenamiento de los autores del ataque, “parece que hay una milicia dentro de las Fuerzas Libanesas cuya agenda real es provocar una guerra civil para concentrar a cristianos en una cierta área demográfica y establecer un cantón cristiano”.

El líder chiita acusó a esa formación política, una antigua milicia que operó durante la guerra civil en el Líbano entre 1975 y 1990 y que ahora constituye el segundo mayor bloque cristiano en el Parlamento nacional, de haber orquestado el ataque del pasado jueves, que calificó como “genocidio”.

Igualmente calificó a su jefe, Samir Geagea, de “matarife y criminal” y como “la mayor amenaza” para el país al tiempo que conminaba a todos los libaneses a “plantarle cara para evitar una guerra civil”.

Simpatizantes de Hezbollah y el también partido chiita Amal que se dirigían a participar en una protesta contra el juez encargado de investigar la explosión ocurrida en agosto de 2020 en Beirut. El magistrado, Tarek Bitar, que investiga el estallido que hace más de un año causó más de 200 muertos y 6.500 heridos en la capital libanesa pretende citar a varios ex altos cargos de Amal son sospechosos de negligencia.

El dirigente de Hezbollah aseguró que recogerán a sus “mártires” y sanarán sus heridas para “evitar la guerra civil”, pero si la investigación sobre lo ocurrido es “politizada” habrá “otro tipo de diálogo”.

“No dejaremos la sangre de nuestros mártires en el suelo”, advirtió.

Los incidentes del jueves alimentaron el temor de un nuevo conflicto civil en Líbano. “Esta mina que desactivamos el jueves puede volver a explotar en cualquier momento y en cualquier región”, advirtió Nasralá.

Ese episodio acentuó la tensión política en un país inmerso en una profunda crisis económica y en el que genera gran polémica la investigación de la devastadora explosión en el puerto.

Hezbollah había pedido que se apartara de la investigación al juez Tareq Bitar, pero esta vez Nasralá se mostró más prudente. Se limitó a decir que la investigación era “selectiva” y que “se dirigía políticamente contra nuestros aliados y amigos”.

Hezbollah es la única formación en Líbano que consiguió conservar legalmente sus armas después del final de la guerra civil (1975-1990).

En cambio, las FL abandonaron las armas cuando concluyó la guerra civil y se convirtieron en un partido político tradicional, a pesar de que su líder fue el único de los señores de la guerra encarcelado durante 11 años.