LATINUS. La vaquita marina se ha convertido en un símbolo global de la creciente crisis de biodiversidad que afecta a los océanos del mundo; por esta razón, un equipo de investigación hizo una "preservación digital" de un esqueleto completo de una hembra de la especie, a fin de promover su conservación y estudio.
Con aproximadamente 1.5 metros de longitud, la vaquita marina (Phocoena sinus) es una marsopa cuya única población —compuesta apenas por alrededor de una decena de individuos— habita en las aguas poco profundas del norte del Golfo de California, y es uno de los mamíferos marinos más raros y amenazados del planeta.
Utilizando tecnología de imagen avanzada, un equipo de investigación de la Universidad Atlántica de Florida, en colaboración con el Museo de Historia Natural de San Diego, SeaWorld California y NOAA Fisheries, escaneó el esqueleto completo de una hembra de vaquita marina donada al museo en 1966.
En el estudio, publicado en la revista Marine Mammal Science, los investigadores combinaron tomografías computarizadas médicas, imágenes de microtomografía computarizada y fotografía digital para crear uno de los registros anatómicos digitales más completos de una vaquita marina jamás reunidos.
La tecnología permitió al equipo capturar detalles esqueléticos microscópicos y convertirlos en modelos 3D interactivos que ahora son de acceso abierto, señala un comunicado de la Universidad Atlántica de Florida (FAU por su sigla en inglés), pues debido a la fragilidad y rareza del ejemplar original, su manipulación directa y el acceso del público están extremadamente restringidos.
“Este proyecto no sólo salvaguarda un valioso registro de uno de los mamíferos marinos más amenazados del planeta, sino que también hace que esa información sea accesible para todos”, dijo Jamie Knaub, asistente del laboratorio de imagen en el Laboratorio de Bioimagen en la FAU, candidata a doctora la misma universidad y primera autora del estudio.
Knaub agrega que “el proyecto permitirá la producción de réplicas científicamente precisas para museos, aulas y programas educativos, lo que contribuirá a crear conciencia y apoyar los esfuerzos de conservación de una especie que se encuentra al borde de la extinción”.
El equipo empleó diversas tecnologías de imagen que les permitieron documentar el esqueleto en tres dimensiones a diferentes escalas, incluyendo la microtomografía computarizada de alta resolución que revela detalles anatómicos excepcionalmente finos, capturando estructuras medidas en micras.
Marianne E. Porter autora principal y profesora del Departamento de Ciencias Biológicas de la FAU señala que "el resultado no es solo un modelo, sino un conjunto de datos estratificado que refleja la verdadera complejidad del espécimen".
La vaquita marina es el cetáceo más pequeño del mundo, grupo que incluye a la especie animal más grande, las ballenas y en especial las azules, así como a los cachalotes, delfines, zifios y marsopas.
Conocida por los distintivos anillos oscuros alrededor de sus ojos y boca y con un comportamiento tímido, la vaquita permaneció desconocida para la ciencia hasta la segunda mitad del siglo XX.
Actualmente, tan sólo existen un puñado de individuos y la vaquita marina se encuentra peligrosamente cerca de la extinción; aunque se ha reportado que en la población hay crías, lo cual da esperanzas para su recuperación.
Su drástico declive se debe casi por completo al enredo accidental en redes de enmalle, especialmente en aquellas utilizadas para la pesca ilegal de totoaba, un pez grande cuya vejiga natatoria es muy codiciada en los mercados negros internacionales.
Aunque la pesca de totoaba se prohibió hace décadas, la pesca ilegal persiste, impulsada por redes del crímen organizado de tráfico de vida silvestre y una fuerte demanda en el extranjero, sobre todo en China.